(Este trabajo fue publicado en la revista Producir XXI en octubre del 2010)¿Por qué son necesarios los análisis de forrajes?
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Cambios en la producción ganaderaNos preguntamos frecuentemente porqué es necesario analizar las reservas forrajeras si antes nunca lo hacíamos. La respuesta está en los cambios que ocurrieron en la producción animal argentina durante los últimos 20 años y en especial en los últimos 5 años, que pasó de ser exclusivamente pastoril para incorporar granos y forrajes conservados en una proporción muy importante. Por lo tanto es primordial conocer la calidad de los forrajes conservados ya que son la base en la dieta de las vacas.
Si bien estos cambios no tuvieron la magnitud
de los experimentados por la agricultura fueron muy importantes pues
representaron un cambio de paradigma. La invernada tradicional desapareció de
las zonas potencialmente agrícolas desplazada por la soja. Sólo la cría
siguió siendo casi exclusivamente pastoril, aún cuando en muchas zonas se
modificaron los planteos incorporando el destete precoz e hiperprecoz.
En cuanto al
tambo, si bien la "base" sigue siendo en muchos casos conceptualmente
pastoril, la verdad es que durante gran parte del año el pastoreo aporta menos
de 30% de la materia seca consumida.
Hasta unos 15
años atrás la mayor parte de los tambos tenían un nivel de producción menor a
los 20 litros
por vaca mientras que hoy la casi totalidad de los tambos superan este valor,
con algunos que rondan promedios anuales cercanos a los 28 a 30 litros . En este caso
muchas vacas en el pico de lactancia producen 50 litros diarios. Esta
situación hace necesario un suministro constante de alimento de calidad, de
modo que los silajes ya no son un recurso "para pasar el invierno"
sino que constituyen la base de la alimentación y se suministran durante los 12
meses.
La
información de los análisis debe ser útil y accesible
Para ser
útiles los análisis deben dar información fácilmente entendible por el
productor, que tenga en cuenta los parámetros que maneja habitualmente, que no
sean excesivamente costosos y que el laboratorio brinde una respuesta
rápidamente. Esto se logra con los equipos NIRs (Near Infrared Reflactance
Spectroscopy = Espectroscopía de Refracción en el Infrarojo Cercano). A pesar
de su nombre que puede parecer abstruso son equipos muy fáciles de operar, muy
rápidos en su respuesta y que brindan mucha información.
El Laboratorio
La Palmera cuenta con un equipo y forma parte de una red mundial organizada por
la empresa holandesa Provimi, la que mediante un convenio brinda las ecuaciones
desarrolladas en su centro de investigación. El tema de las ecuaciones es
crucial, pues se trata de un proceso continuo en el que periódicamente se
reciben nuevas ecuaciones que brindan más y mejor información.
Conocer
que les damos de comer a nuestras vacas
Resumiendo el
proceso de análisis podemos decir que la muestra de silaje se seca en estufa a 60 ºC durante 48 horas, se
muele y se introducen unos gramos en el aparato, el que tarda unos minutos en
procesar la muestra y pasarle los datos a la computadora. Esta ,
utilizando las mencionadas ecuaciones, transforma los datos en información e
imprime un protocolo como el que se puede observar en el Cuadro Nº 1.
Cuadro Nº 1: Protocolo de
presentación de resultados de los análisis de un silo de maíz.
Referencias:
FDN= Fibra Detergente Neutra; FDA Fibra Detergente
Acida; TND= Total de Nutrientes Digestibles
Puntos
importantes a destacar del protocolo
Además de
materia seca, proteína y fibras, a partir de las cuales el sistema estima la
energía (TND= Total de Nutrientes Digestibles EM= energía metabolizable), se
obtiene el valor de almidón, determinación que por vía húmeda es laboriosa y
pocos laboratorios la realizan sobre los silajes.
Puesto que la
única fuente de almidón en la planta de maíz o sorgo granífero es el grano y
este contiene en promedio 72% de almidón sobre materia seca es fácil calcular
el porcentaje de grano del silaje. Este es un dato muy importante, no sólo
porque tiene una alta correlación con el valor de energía sino que permite
calcular la cantidad total de grano que hay en el mixer y evitar sobrecargas
que terminan generando problemas digestivos y acidosis.
Poco
mas de 1.000 litros
de leche por año
Analizar una muestra de
silaje en cuanto a su composición química y su pH, es decir su grado de acidez
que le da estabilidad al material, cuesta hoy alrededor de 110 litros de leche. Si
un tambo recurriera a este servicio por ejemplo 8-10 veces por año, su costo
total sería de unos 1.000
litros de leche por año, digamos algo mas de 2,5 litros de leche por
día. Lógicamente si hiciera mas cantidad de análisis al año ese costo subiría,
pero también sería de mayor impacto productivo ese mayor control de los
alimentos y así seguiría siendo muy conveniente.
En síntesis...
*
En esta visión a vuelo de pájaro de la tecnología NIRs (Espectroscopia
de Infrarrojo Cercano) aplicada a los análisis de alimentos para animales, hemos destacado su
rapidéz y facilidad de uso y llegamos a que un tambo puede tener un buen
servicio en este sentido por sólo 2,5 litros de leche por día.
*
Esto le da un aspecto casi mágico, pero
no es así, el equipo debe estar en un laboratorio equipado para realizar todos
los análisis por vía húmeda para poder realizar controles periódicos y asegurar
así que los datos obtenidos se ajustan a la realidad.
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