Micotoxinas en los silajes
Hagamos las cosas bien,
desde el principio
(Esta nota fue publicada en la revista Producir XXI en octubre del 2011)
Ing Agrón, Dr. sc. Marcos Gingins
Dir. Téc. Lab. Molino La Palmera
02323-
425814/430883
Las micotoxinas
son sustancias tóxicas producto de la actividad de los hongos sobre un
sustrato. Los silajes de planta entera, especialmente aquellos que contienen
gran proporción de grano, son el sustrato ideal para el desarrollo de hongos.
Evitar la contaminación de los cultivos, cuidar la confección y suministro del
silaje son acciones clave para obtener silos libres de micotoxinas.
¿De donde vienen las
micotoxinas?
En los silajes
podemos encontrar micotoxinas de dos orígenes distintos: las que estaban en el
cultivo al momento de ensilarla y las que se desarrollaron luego en el silaje.
Recordemos que
los hongos son aerobios (necesitan oxígeno) de modo que en un silaje bien
confeccionado, compactado y tapado adecuadamente, no debieran desarrollarse.
Pero también sabemos que nuestros silajes distan mucho de ser ideales. Si el
silo se hace en bolsa la anaerobiosis es casi total, pero el plástico se
deteriora y las bolsas se rompen, sin hablar del efecto de los animales como peludos
o las aves cuando se posan sobre la bolsa. En la medida en que no reparemos las
roturas estamos dejando abiertas entradas de aire y luego, lentamente, el
oxigeno difunde por la masa del silaje. En cuanto a los silos puente se pueden lograr buenos ensilajes, no
con el nivel de anaerobiosis de una bolsa pero se pueden lograr condiciones
satisfactorias si se entierran los bordes del plástico y se lo cubre
adecuadamente con cubiertas de vehículos. En resumen, las condiciones
necesarias para evitar el crecimiento de hongos son las mismas que para lograr
un silaje de calidad.
Para mantener las
micotoxinas a rayas: genética y nutrición
El problema es,
entonces, evitar que las plantas entren al silo con una carga de micotoxinas. Nuestros
silajes de maíz y sorgo tienen un porcentaje de grano importante y los granos,
por su alto tenor de almidón, son el sustrato preferido por los hongos. Es muy
difícil que los hongos entren a un grano sano, con la cutícula intacta. Pero a
veces la falta de agua afecta el desarrollo de los mismos impidiendo un crecimiento
completo de la cutícula. Esos granos contrahechos son fácilmente atacados por
hongos. Y, en esos casos, es poco lo que se puede hacer. En cuanto a la planta
propiamente dicha la situación es similar. Las heridas de la planta, aún las
provocadas por picaduras de insectos, son puerta de entrada para los hongos. En
este caso la genética es el arma de que disponemos. Los maíces Bt son menos
susceptibles a heridas en el tallo provocadas por insectos. Debemos elegir
híbridos resistentes a insectos y otros parásitos.
Pero también los
nutrientes influyen. Una alta relación N:K en el suelo producida por una
excesiva fertilización nitrogenada puede debilitar los tallos y hacerlos más
susceptibles a rupturas. Estos tallos son luego incorporados al silaje. Y,
obviamente, vientos y granizo producen daños en las plantas que no podemos
evitar. Lo que sí está en nuestras manos es no prolongar innecesariamente el
período de exposición de la planta al ambiente. A medida que avanza el ciclo
vegetativo aumentan las posibilidades de entradas de hongos a la planta.
Sin oxígeno los hongos
no prosperan
Cosechar en el
momento correcto es muy importante, no sólo porque estamos acortando la
exposición de la planta al ambiente sino porque al avanzar el ciclo la planta
va perdiendo humedad y un silaje de maíz o sorgo con más de 40% de materia seca
es difícil de compactar adecuadamente, lo mismo que un silaje picado muy
grueso.
Como dijimos, lo
importante durante el almacenamiento es mantener la anaerobiosis. Es importante
tapar cuanto antes todos los orificios que se produzcan en las bolsas o las
roturas de plástico en los silos puentes. Las micotoxinas son solubles en agua
de modo que toda rotura de la manta puede dar origen a un foco de crecimiento
de hongos cuyas toxinas difundan por la masa del ensilado arrastradas por la
lluvia.
¡Hagamos las cosas bien!
Cuando abrimos el
silo y comenzamos la distribución, el silaje está nuevamente en contacto con el
aire y, en consecuencia, los hongos pueden volver a desarrollarse. Es
importante que el frente que abramos sea lo menor posible para evitar un
contacto excesivo con el aire. En lo posible utilizar una fresa para sacar el
silaje de modo tal que se pueda mantener compactado el frente de corte.
Puede haber toxinas
en silaje con buen aspecto y olor pero seguramente las habrá en las partes que
tienen mal aspecto y olor desagradable. Esas áreas que generalmente se
encuentran en la parte superior o lateral de los silos puente deben ser
descartadas y, bajo ningún concepto, suministradas a los animales. Ya tenemos suficientes problemas haciendo
las cosas bien, ¿para qué hacerlas mal?
Muchas veces se
reciben en el laboratorio muestras de silaje en mal estado, solicitando la determinación
de micotoxinas para luego calcular en que proporción pueden ser utilizados
dentro de una dieta. Esto sólo se justifica en situaciones de emergencia donde
no hay otra opción, nunca en situaciones en las que hay otras alternativas.
Otro tema
importante son los carros y comederos. Deben vaciarse y limpiarse
periódicamente. No tiene sentido cuidar todo el proceso y dejar en los carros y
comederos silaje pudriéndose.
¿Cuales son las
micotoxinas más comunes en los silajes?
Si bien las
aflatoxinas, producidas por hongos del género Aspergillus, fueron las primeras
micotoxinas descubiertas y su nombre se ha vuelto sinónimo de micotoxinas, no
son las más comunes en nuestros maíces. En cambio los del género Fusarium son
hongos ubicuos, están en todos lados y son responsables de la producción de DON
(deoxivalenol) y de Zearalenona. A la hora de analizar un silaje la determinación
de estas dos toxinas es fundamental, especialmente en el caso de la Zearalenona , que
aunque es menos frecuente, debido al efecto marcado que tiene sobre la
reproducción su presencia puede ser costosa.
La presencia de
micotoxinas provoca en los animales diferentes síntomas, entre los más
probables se encuentran:
·
Disminución de la
producción de leche en 1 a
2 litros
diarios.
·
Diarrea
·
Consumo variable
·
Mal funcionamiento ruminal
·
Heces con sangre
·
Inmunosupresión (mayor
susceptibilidad a infecciones y enfermedades)
·
Disminución de la
fertilidad
·
Inflamación en la ubre y/o
garrón
Como vemos,
muchos de los síntomas del listado anterior son semejantes a los de la
acidosis. Muchas veces ambas causas se suman, agravando la situación y
dificultando el diagnóstico.
En síntesis…
Todo lo que hemos dicho hasta ahora forma parte de
cualquier manual de buenas prácticas con respecto a los silajes. Vivimos
rodeados de hongos y sus esporas. Nosotros mismos, si no nos bañáramos
frecuentemente veríamos rápidamente aparecer hongos en las partes más
susceptibles de nuestra anatomía. Se trata entonces de trabajar en condiciones
que minimicen la posibilidad de ataques de hongos. Un tema más en relación a
las buenas prácticas. Un rumen normal, en buen funcionamiento, es capaz de
destruir gran parte de las micotoxinas, haciendo que los rumiantes toleren
niveles de micotoxinas mucho más altos que los aceptables en monogástricos.
Pero un rodeo con acidosis subclínica, tan común en nuestros otoños e
inviernos, no tiene esta capacidad y es mucho más susceptible a las
micotoxinas.
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