jueves, 18 de julio de 2013

Algunas consecuencias de la sequía


Algunas consecuencias posteriores de la sequía
¡Presta atención, presta atención!

Esta nota se publicó en la revista Producir XXI en febrero del 2012


Dr.sc. Ing. Agr. Marcos Gingins
Director Laboratorio Molino La Palmera. Luján
                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                         El principal problema que produce la sequía es la falta de alimentos, pero esta vez nos vamos a referir a problemas no tan obvios pero que pueden causar pérdidas importantes. Algunos problemas en los cuales muchas veces no pensamos y que suelen aparecer como sorpresas desagradables.


 
Micotoxinas: los granos de cereales u oleaginosas están protegidos por el pericarpio que evita el ingreso de hongos. Habitualmente estos sólo atacan granos que les permiten un fácil acceso a su interior, como los picados por insectos o aves o los dañados o partidos en el momento de la cosecha. Pero en condiciones de sequía puede ocurrir que la falta de agua interrumpa el ciclo vegetativo de la planta justo en el momento en que se está completando la formación del pericarpio y el endosperma quede expuesto al ataque de hongos y otros microrganismos. Es por esta razón que, contrariamente a la creencia general, los años secos son años con gran presencia de micotoxinas, de modo que es prudente analizar los granos cuando hay un cierto porcentaje de dañados o contrahechos.

Nitratos: Las gramíneas, excepto el arroz, absorben el nitrógeno por sus raíces bajo la forma de nitratos. Estos nitratos, que se acumulan en la base del tallo, son luego transformados en amonio mediante cofactores reducidos producidos por la fotosíntesis. Si la fotosíntesis se interrumpe por causa de la sequía cuando inicia su crecimiento, tendremos plantas con un contenido de nitratos en sus tallos que se encuentra muy por encima de lo normal. Este fenómeno se ve incrementado en el caso de la fertilización nitrogenada por la mayor disponibilidad de nitrógeno.

Al ser ingeridos los nitratos, en el medio ruminal se reducen a nitritos; este es un paso normal en el metabolismo ruminal, la conversión de nitratos a nitritos y estos a amonio que es luego captado por los microorganismos para sintetizar sus propias proteínas. El problema se produce cuando el animal consume plantas con un contenido anormalmente alto de nitratos. En esa situación la capacidad de metabolizar los nitritos para transformarlos en amonio se halla saturada y los nitritos se acumulan. Al acumularse los nitritos pasan a la sangre, combinándose con la hemoglobina contenida en los glóbulos rojos (oxidando su ión ferroso a férrico) y transformándola en metahemoglobina que carece de la capacidad de transportar oxígeno. Cuando el 20% de la hemoglobina es afectada, es decir perdió su capacidad de transportar oxígeno, comienzan a manifestarse síntomas y cuando este porcentaje llega al 80% se produce la muestre del animal por hipoxia. La sintomatología, que se produce dentro de las 6 horas de ingerido el exceso de nitratos incluye alteraciones respiratorias, jadeo, taquicardia, marcha tambaleante, caída y muerte. Las mucosas se encuentran cianóticas, es decir de color azulado violáceo y si se abre el animal muerto la sangre presenta un color amarronado, como chocolate.

Existe una prueba rápida, de campo, que permite tener una primera orientación mediante el cambio de color de una solución de difenilamina en contacto con la sangre o con trozos de tallos de plantas. Esta prueba tiene limitaciones, especialmente la aparición de falsos positivos de modo que deberá ser completada por la determinación de nitratos en el laboratorio.

Ante la aparición de los síntomas todos los animales deben ser cambiados de potrero en forma inmediata. Los animales afectados pueden ser tratados con inyecciones endovenosas que contengan azul de metileno, sustancia que reduce el ión férrico a ferroso en la hemoglobina, es decir, haciendo el proceso inverso al que hicieron los nitratos.

Glucósidos cianogenéticos: el sorgo posee glucósidos cianogenéticos (son moléculas compuestas por un glúcido o azúcar y cianuro) que pueden generar ácido cianhídrico y llegar a ser fatales para el animal. Estas substancias, en situaciones normales no llegan a ser un problema, se hallan en mayor concentración en las plantas jóvenes y afectan ligeramente el consumo. Son la causa de que, en general, los aumentos de peso en pastoreos de sorgo sean mayores con la planta encañada que en estado vegetativo. Pero en condiciones de sequía estos glucósidos pueden incrementar su concentración mucho más de lo habitual y convertir las plantas en tóxicas.

Los síntomas que presentan los animales afectados son muy similares a los descriptos para la intoxicación con nitratos. La diferencia más marcada está en el color de las mucosas y en el de la sangre, ambas presentan un tono rojizo. Luego de, lógicamente, sacar los animales del potrero, los afectados deben ser tratados con nitrito de sodio.

Hipomagnesemia: Las plántulas de gramíneas absorben casi todo el potasio necesario al comenzar su crecimiento, de modo que los niveles de potasio en las plantas jóvenes suelen ser muy altos, pudiendo llegar al 6% de la materia seca o más. Durante el crecimiento estos niveles se van diluyendo con los productos de la fotosíntesis. Igual que en el caso de los nitritos, la sequía puede hacer que la planta deje de crecer o que la falta de otro forraje obligue a pastorear plantas muy tiernas. Los altos niveles de potasio afectan la absorción del magnesio y puede producirse hipomagnesemia, con los conocidos síntomas de animal nervios, paso tambaleante y, finalmente, caída y posterior muerte. Esta situación es frecuente cuando, debido a la sequía, conviven plantas aptas para ser pastoreadas con plantas que inician su ciclo vegetativo

 La sequía produce cambios en el ecosistema de lo cual resultan problemas no habituales que, si no prestamos atención nos toman por sorpresa.


Cuadro de texto: La sequía produce cambios en el ecosistema de lo cual resultan problemas no habituales que, si no prestamos atención nos toman por sorpresa. 


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